Preguntas y respuestas acerca del etiquetado de productos lacteos que contienen somatotropina bovina recombinante (rbST)

¿Qué son la bST y la rbST?
La somatotropina es una hormona proteica producida en los seres humanos y en casi todos los mamíferos que es importante para ayudar a la salud, el mantenimiento y el crecimiento de los tejidos. La bST es la hormona en vacas lecheras. La somatotropina bovina recombinante (rbST) es una versión de la proteína presente naturalmente en vacas lecheras que se produce mediante biotecnología. A través de esta tecnología de ADN recombinante se producen copias exactas de la hormona proteica. Toda la leche, cualquiera sea el método de producción utilizado, aporta los mismos beneficios nutricionales. Algunas compañías y vendedores minoristas comercializan leche de vacas que no reciben suplementos de rbST como leche “no producida con hormonas artificiales de crecimiento”.

¿Por qué los granjeros usan la rbST?
La rbST se usa para suplementar el nivel natural de somatotropina que tiene la vaca para permitirle mantener una producción de leche rentable durante un mayor período de tiempo. Esto beneficia a los granjeros porque mejora la eficiencia productiva de sus granjas. Esta mayor eficiencia permite a los productores de leche producir leche utilizando menos recursos naturales.

¿La rbST es inocua?
Sí. La Administración de Drogas y Alimentos (Food and Drug Administration; FDA, por su sigla en inglés) aprobó el uso de la rbST (a veces denominada rbGH) en noviembre de 1993. La FDA aprobó el producto porque había determinado  después de un exhaustivo estudio que la rbST es inocua y efectiva para las vacas lecheras, que la leche de las vacas que reciben suplementos de rbST es inocua para el consumo humano y que la producción y el uso del producto no tienen un impacto negativo sobre el medio ambiente. En 2000, la FDA sostuvo su conclusión original de que la leche de vacas que reciben suplementos de rbST es inocua para el consumo humano. La determinación de la FDA ha recibido el respaldo de numerosos organismos científicos y reguladores, entre ellos, el Comité Conjunto de Expertos en Aditivos Alimentarios de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación/Organización Mundial de la Salud (Joint Food and Agricultural Organization/World Health Organization Expert Committee on Food Additives; JECFA, por su sigla en inglés), un panel internacional de expertos en los campos de la toxicología y la química de residuos de medicamentos en animales; la Comisión de las Comunidades Europeas (Commission of the European Communities) y los Institutos Nacionales de la Salud (National Institutes of Health).

¿No aumentan los niveles de hormonas en la leche de vacas que reciben suplementos de rbST?
Las hormonas están presentes en todos los tipos de leche, incluso en la leche materna humana. Si bien las hormonas proteicas ayudan a la vaca a producir leche, no están activas cuando son consumidas por los seres humanos. Estudios realizados en vacas han demostrado repetidas veces que el uso de la rbST no aumenta de manera significativa los niveles de hormonas en la leche. En un reciente estudio publicado en el Journal of the American Dietetic Association (Revista de la Asociación Dietética Estadounidense) se observó la calidad, el valor nutricional y la composición hormonal de la leche comprada en tiendas minoristas etiquetada de acuerdo con la práctica de manejo de la granja: orgánica, certificada por el procesador como no proveniente de vacas que reciben suplementos de rbST o convencional. En el estudio se descubrió que el tipo de etiqueta no guardaba relación con ninguna diferencia significativa en cuanto al valor nutricional, la calidad o la composición hormonal. Las hormonas medidas fueron: somatotropina bovina, factor de crecimiento 1 similar a la insulina, progesterona y estradiol. Los autores concluyen que “es importante que los profesionales especializados en alimentos y nutrición sepan que la leche orgánica, la leche sin rbST y la leche convencional tienen una composición similar de manera que puedan servir como recurso clave para los consumidores que están tomando decisiones de compra (y consumo) de leche en un mercado en el que hay información confusa en las etiquetas de la leche”.

¿Hay alguna manera de diferenciar la bST natural de la rbST en la leche a través de pruebas?
No. Según la FDA, no hay manera de distinguir entre las dos. Las pautas de la FDA indican que las compañías que hacen afirmaciones sobre su producción con respecto a la rbST deben poder demostrar que todos los ingredientes derivados de la leche presentes en el producto provienen de vacas que no reciben suplementos de rbST. Sin embargo, queda a discreción de cada uno de los estados determinar si una etiqueta es confusa y qué documentación se necesita para asegurar el cumplimiento.

¿La FDA exige que los productos lácteos que contienen rbST estén etiquetados como tales?
No. Dado que la FDA descubrió que no había ninguna diferencia significativa entre la leche de vacas que recibían suplementos y la de vacas que no los recibían, en virtud de la Ley Federal de Alimentos, Medicamentos y Cosméticos (Federal Food, Drug and Cosmetic Act), no tiene autoridad para exigir tal etiquetado. El hecho de que las afirmaciones en las etiquetas no se relacionen con ninguna diferencia significativa en la composición de la leche cuenta con el respaldo del estudio publicado en el Journal of the American Dietetic Association.

¿La industria puede voluntariamente etiquetar sus productos para hacer saber a los consumidores que no usa leche de vacas que reciben suplementos de rbST?

Sí, siempre que las afirmaciones que haga sean veraces y no sean confusas. En particular, este etiquetado no puede implicar ninguna diferencia en la inocuidad ni en la calidad por sobre los productos lácteos de la competencia. En febrero de 1994, la FDA publicó un documento guía en el que afirmaba que, dado que la bST natural se encuentra presente en la leche, ninguna leche es “libre de bST” y el término “libre de rbST” puede implicar una diferencia entre la composición de la leche de vacas que reciben suplementos y la de aquellas que no los reciben. La FDA dijo que la mejor manera de evitar estas inferencias conducentes a error sería el uso de información agregada que pusiera la afirmación en un contexto apropiado. Por ejemplo, la afirmación “de vacas que no reciben suplementos de rbST” podría estar seguida de “No se ha demostrado una diferencia significativa entre la leche de vacas que reciben suplementos de rbST y la de vacas que no los reciben”. 

¿Debo continuar bebiendo leche?
Sí, sin importar qué información se incluya en la etiqueta con respecto al método de producción, la leche es una fuente excelente de muchos nutrientes esenciales, entre los que se incluyen proteínas y calcio.

Referencias
J. Vicini, T. Etherton, P. Kris-Etherton, J. Ballam, S. Denham, R. Staub, D. Goildstein, R. Cady, M. McGrath, M. Lucy. Survey of Retail Milk Composition as Affected by Label Claims Regarding Farm-Management Practices (Estudio de la composición de la leche de venta minorista según su relación con las afirmaciones de la etiqueta con respecto a las prácticas de manejo de la granja). J. Am. Diet Assoc. (Revista de la Asociación Dietética Estadounidense), 2008, vol. 108, No. 7, pág. 1198-1203.
Evaluation of Certain Veterinary Drug Residues in Food. Fiftieth report of the Joint FAO/WHO Expert Committee on Food Additives (Evaluación de determinados residuos de medicamentos veterinarios en los alimentos. Quincuagésimo informe del Comité Conjunto de Expertos en Aditivos Alimentarios de la FAO/OMS). Organización Mundial de la Salud (World Health Organization). 1999.
CVM Updates (Novedades del Centro de Medicina Veterinaria), Centro de Medicina Veterinaria, 21 de abril de 2000.
Interim Guidance on the Voluntary Labeling of Milk and Milk Products From Cows That Have Not Been Treated With Recombinant Bovine Somatotropin (Pautas provisorias sobre el etiquetado voluntario de leche y productos lácteos de vacas que no han sido tratadas con somatotropina bovina recombinante). Registro Federal (Federal Register), 10 de febrero de 1994.
Veterinary Medicinal Products Containing Bovine Somatotropin (Productos medicinales veterinarios que contienen somatotropina bovina). Comisión de las Comunidades Europeas (Commission of the European Communities), 1° de febrero de 1993.
Bovine Growth Hormone: Human Food Safety Evaluation (Hormona de crecimiento bovina: Evaluación de inocuidad alimentaria para los seres humanos), por Judith C. Juskevich y C. Greg Guyer, Science (Ciencia), New Series (Nueva serie), Vol. 249, No. 4971 (24 de agosto de 1990) pág. 874-884.